Cuauhtémoc también juega un mundial: el del T-MEC
- coparmex85
- 25 jun
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Carlos Hermosillo
En tiempos de Mundial no basta con tener talento; hay que prepararse, jugar en equipo, respetar reglas y competir. Lo mismo ocurre con la economía. La revisión del T-MEC será uno de los partidos más importantes para México, y Cuauhtémoc no puede quedarse en la banca.
Hablar del T-MEC puede sonar lejano. Parece tema de cancillerías, corporativos o negociadores en Washington, Ottawa o Ciudad de México. Pero la realidad es más cercana: también se juega en nuestras huertas, talleres, empresas familiares, transportistas, proveedores, comercios y en cada joven que busca empleo digno.
Lo que ahí se decida puede influir en mercados, costos, inversiones, reglas de origen, energía y empleo. Chihuahua entiende bien lo que está en juego. Nuestra economía está ligada a América del Norte. Producimos, exportamos y transportamos en una región que exige calidad, cumplimiento y confianza.
Cuauhtémoc no está fuera de esa cancha: agroindustria, comercio, manufactura, servicios y proveeduría local también forman parte de esa cadena. Por eso debemos decirlo claro: el T-MEC no es solo un tratado comercial; es una plataforma de confianza.
Y la confianza se sostiene con Estado de Derecho, seguridad, energía suficiente, infraestructura, talento preparado y reglas claras. No se puede competir si el árbitro cambia las reglas a medio partido, si falta energía para producir o si la inseguridad encarece cada jugada.
En COPARMEX Cuauhtémoc creemos que esta revisión debe verse como una oportunidad para prepararnos mejor. Si se habla de reglas de origen, integremos más empresas locales a cadenas de valor. Si se habla de talento, fortalezcamos la capacitación técnica y la vinculación entre escuelas y empresas. Si se habla de energía, exijamos suministro suficiente, confiable y competitivo. Y si se habla de seguridad económica, recordemos que sin seguridad pública tampoco hay seguridad para invertir.
También es momento de defender a las MiPyMEs. No todas exportan, pero muchas pueden ser proveedoras, modernizarse y crecer si existen condiciones adecuadas. Para lograrlo se necesita menos burocracia, más capacitación, financiamiento real y un gobierno que facilite cumplir.
México tiene ventajas enormes: ubicación, talento, juventud y cercanía con el mercado más grande. Pero esas ventajas no bastan si no cuidamos lo esencial. En el futbol y en la economía, nadie gana solo con la camiseta. Se gana con estrategia, disciplina, confianza y trabajo en equipo.
Cuauhtémoc tiene con qué competir. Tenemos gente trabajadora, empresarios comprometidos, productores fuertes y una comunidad que sabe salir adelante. Pero no podemos quedarnos mirando desde la tribuna. Debemos participar, proponer y prepararnos.
El futuro de América del Norte no se decide solo en las mesas. También se decide aquí: en nuestras empresas, escuelas y calles. Si México quiere jugar en primera división, Cuauhtémoc debe estar listo para competir.




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